Blog dedicado a difundir y compartir información de nuestro programa radial, "Parejeando Ando", sobre diversos temas de pareja, que contribuya a formar y fortalecer las relaciones de parejas ya constituidas o en proceso de formación, para que vivan una vida plena.
Hoy es 6 de enero y mi Caracas amaneció azul, y más clara que nunca, después de muchos días en que el gris y la neblina estaban reinando los amaneceres de mi ciudad.
Ayer fue la instalación de la Nueva Asamblea Nacional y quizá el hecho que más me hizo sentir unos primeros aires democráticos fue la presencia y la participación activa de los medios de comunicación social, que hacía tantos años que no podían entrar en la Asamblea. Creo que por primera vez me estoy dando cuenta de que la democracia es liviana. Antes, como no tenía punto de comparación, no me daba cuenta, y lo daba por sentado. Hoy 17 años después en un proceso cada día más dictatorial, puedo darme cuenta del verdadero valor de vivir en democracia y de lo fácil que es perder la democracia y lo difícil que resulta recuperarla.
Esto que estamos viviendo no podemos olvidar que ha sido producto de un esfuerzo de años y que es necesario que todos y cada uno de nosotros haga su parte, no solamente en lo relacionado con las actividades políticas sino en nuestra vida cotidiana, viviendo de manera democrática en pareja escuchando a nuestr@ compañer@ de vida, siendo flexible y al mismo tiempo claros en cuanto a los límites de cada uno, valorando la opinión de mi pareja, tomando en cuenta su opinión en las decisiones que tomamos, expresando lo que sentimos en lugar de tragarnos las molestia y luego explotar y maltratarnos mutuamente, teniendo planes individuales y también planes conjuntos como pareja, con un rumbo claro para ambos, en lugar de ir viviendo cada día como vaya viniendo... y trabajar y tomar acciones para que se cumplan nuestros planes, conscientes de la responsabilidad de cada uno, aprender de las equivocaciones y de los fracasos y juntos hacer los ajustes que hagan falta... escuchándonos ambos y en familia, siendo solidarios en familia, con nuestros amigos, e incluso con desconocidos que puedan necesitar nuestra ayuda, respetando a los que piensen distinto a nosotros...
Efectivamente tenemos unos primeros aires de cambio y es necesario continuar todos este trabajo para que estos aires no se limiten a ser un acto más... Necesitamos estar pendientes de lo que hacen los diputados que elegimos, de manera que cumplan lo prometido con acciones y también en la medida de lo posible podemos contribuir con ideas para leyes que puedan hacer falta, desde el área comunitaria... todo esto acompasado con nuestro trabajo personal para ser cada día más democráticos, de adentro hacia afuera.
Nuestro programa de hoy se titulaba formalmente “RELACIONES EXTRA-CONYUGALES Y PAREJA” y
de esa forma lo coloqué en la publicidad.
Una vez que puse el título yo misma comencé a reflexionar sobre el tema: La Fidelidad en Pareja.
Y entonces me di cuenta de que en realidad quería hablar
sobre la fidelidad, no solamente entre cónyuges, que implica una concepción específica
del tipo de relación de pareja de la que estamos hablando: es decir parejas
casadas en matrimonio.
Me percaté de que quedaban fuera todas aquellas parejas
que viven juntas sin casarse, o que tienen una relación a distancia sin casarse,
o que son novios, o que conviven y no tienen la opción de casarse porque el
entorno social donde viven no ofrece esa opción, como el caso de las parejas de
un solo sexo e incluso, aunque suene raro, las parejas de amantes, en las que
suele ocurrir, también, la experiencia de la infidelidad.
Así que esta primera reflexión me llevó a ampliar mi
enfoque y hoy vamos a conversar sobre La Fidelidad y la Infidelidad, las Relaciones de Pareja y Extra-Pareja.
El programa de hoy tiene sólo la intención de ser una
reflexión sobre el tema, en base a mi vivencia como mujer, a mi experiencia
como psicoterapeuta gestalt, que acompaño a parejas en sus procesos de
crecimiento, y por supuesto apoyándome en lecturas de maestros como Osho, y Barroso, cuando habla de las creencias de pareja, en algunos arquetipos
relacionados con el tema, en la música y en alguna poesía, una de mis
compañeras de vida.
Comparto contigo el poema de Jorge
Luis Borges "Con el Tiempo" en la voz de Kelly Arnedo.
En varios de nuestros programas anteriores, con distintos
invitados, ha surgido el tema de la transición en los modelos de pareja y las
implicaciones que esto está teniendo sobre la vida en pareja. Y también
quisiera refrescar una idea que conversamos en nuestro programa sobre
Autoestima y Pareja, en el que les mencionaba la diferencia entre tener pareja y ser pareja, de la que habla mi maestro Manuel Barroso. Decíamos que ser pareja es al mismo tiempo,
una necesidad y un proceso. Como necesidad, es dar, relacionarse,
sentirse importante para alguien, recibir cariño, contacto, tocar al otro, que
nos toquen, nos abracen, nos quieran… en lo físico y en lo emocional.
Y como proceso, es sentir tu energía
individual y darte cuenta y encontrar la forma de canalizar tu energía hacia el
otro, buscando de alguna forma un sentido y un enriquecimiento propio como
persona. Por lo tanto, no es lo mismo
tener una pareja que ser una pareja.
Cuando tengo una pareja es como tener un objeto que muestro como un
trofeo mientras que ser pareja es la expresión más profunda de la persona, una
serie de experiencias y conciencias juntas, que van desde el contacto hasta la
intimidad transformadora de ambos…
¿Y qué tiene esto que
ver con la fidelidad o la infidelidad?
Es que cuando somos pareja ambos somos quienes somos y
nos conectamos desde la libertad de ser cada uno y desde el amor y cuando tengo
pareja espero que el otro sea lo que yo quiero que sea y me conecto desde el
deber ser y el poder…
Una Cara de la Moneda: La Fidelidad
Y me viene a la mente una historia que parece una
repetición de Penélope y Odiseo… Se trata de Rebeca Méndez, la “Loca del Muelle
de San Blas” quien esperó a su novio para casarse durante 41 años en el muelle
de San Blas, luego de que una semana antes de su boda saliera a pescar y no
regresara. Nunca se encontró su cuerpo ni se supo nada de él. Rebeca lo esperó vestida de novia durante
los 41 años más que duró su vida, impecable, vendiendo dulces a los turistas en
el muelle de San Blas. Al morir Rebeca,
su cuerpo fue cremado y sus cenizas fueron arrojadas al mar, con la esperanza
de que se encontrara con su amado.
Penélope es el arquetipo modelo por excelencia
de la fidelidad, por decisión, y que aunque pareciera presa de su propia
decisión, vivió durante los 10 años que estuvo tejiendo y destejiendo para
darle tiempo a su marido, Odiseo, de volver de la guerra y de sus propias
pruebas, como efectivamente ocurrió…
Penélope utiliza su inteligencia y se idea una treta que le permita esperar hasta
el regreso de su marido, tejiendo de día y destejiendo de noche. Yo en este
momento me pregunto si en este caso eso fue fidelidad o sencillamente amor… Y
me hago esta pregunta pensando en lo que plantea Osho cuando dice que “el amor
es una experiencia peligrosa porque eres poseído por algo mucho más grande que
tú..” y la fidelidad por el contrario es algo producido por tu propia mente; se
trata de adiestrarse en una cultura concreta… Empiezas a representar un papel,
y al final acabas creyéndote tu propia actuación… La fidelidad te exige
siempre, en la vida y la muerte, te dediques a una persona, tanto si tu corazón
lo desea como si no…. El amor trae la libertad: la fidelidad, la esclavitud.”
La fidelidad “no permite cuestionar, dudar, no permite a las personas ser
inteligentes.”
Y cuando una persona es incapaz de dudar, de cuestionar,
de decir “No” cuando piensa que algo está mal o sencillamente no está de
acuerdo, no está siendo amorosa consigo misma, no se está respetando ni
valorando… Y por extensión no es capaz de amar al otro, y se convierte en una
simple marioneta.
Una
marioneta, que poco a poco se va colando y ocupa el lugar de la confianza y el
amor...
Una
marioneta muy convincente. Hace todos los gestos del amor, usa tal vez su
mismo lenguaje, pero éstos no tienen el significado profundo que tiene el
amor… Es una muñeca hueca llena de formalidad, exigencia, perfeccionismo,
inseguridad, juicio y falta de emoción… todo lo contrario del amor que nos trae
frescura, belleza, libertad, emoción, y energía que fluye por y entre nuestros
cuerpos.
Ambos se parecen en la superficie, pero en el fondo son
justo lo contrario. La fidelidad
consiste en representar un papel para el que nos han educado y el amor es
libre, salvaje..
Y aquí necesitamos abrir nuestros ojos, nuestros oídos y
nuestro corazón para poder distinguir qué es lo que estamos viviendo y cómo
estamos viviendo nuestra relación de pareja.
Y hacernos algunas preguntas, como lo hace Sandor Marai
en su libro El Último Encuentro cuando dice:
“Cuando exigimos a alguien fidelidad,
¿Es acaso nuestro propósito que la otra
persona sea feliz?
Y si la otra persona no es feliz en la sutil esclavitud
de la fidelidad, ¿Amamos a la persona a
la que se la exigimos?
Y si no amamos a esa persona ni la hacemos feliz,
¿Tenemos derecho a exigirle fidelidad y
sacrificio?”.
Y yo añadiría otra
pregunta
¿Si no soy feliz para qué me
exijo fidelidad y sacrificio?
Con mucha frecuencia atiendo parejas en consulta que
cuando les pregunto qué los trajo a terapia expresan, sea abiertamente o veladamente y después de muchas historias, que tienen problemas de
desconfianza por infidelidad, y hace unos años, la mayoría de los casos eran de
infidelidad masculina… ahora, con mucha más frecuencia que antes, también se
presenta la infidelidad femenina y en algunos casos, de ambas partes.
La Otra Cara de la Moneda: La Infidelidad
El arquetipo masculino de la infidelidad es nada y nada menos que
Zeus, el rey de todos los dioses. En la
mitología Griega Zeus se casa con Hera, quien es el arquetipo de la Esposa, del
Matrimonio y también de los Celos… Lo
más importante para Hera es mantener su poder, como la esposa del rey, a
diferencia de Penélope que prefiere ir en contra de lo establecido, según lo
cual ella debía casarse con otro hombre que desempeñe el rol del rey y esposo
que dejó Odiseo. Hera,
tal como lo conversamos en nuestro programa sobre los celos, está basada en una psicología de poder y no
en una psicología de Eros o de amor, porque en realidad termina siendo un
combate, y en el caso de Hera en particular, era no perder un estatus, porque
lo único que ella tenía para poder ser, era "ser la esposa de", y
además no de cualquier alguien, porque ella no podía ser esposa de otro, sino
de Zeus.
Lo que mueve a Hera es poder mantener ese poder que le da
su marido. Por ello es capaz de cualquier cosa: controlar, seguir, manipular,
agredir a cualquiera que pueda significar un riesgo para su relación, mentir,
con tal de no perder el poder que le da su posición. En el fondo de esta
dinámicas de poder, con frecuencia nos encontramos con temas relacionados con
inseguridad y baja autoestima… viviendo desde el otro y no desde mí.
Y esto nos conecta
tanto con lo que plantea Osho como con lo que planteaSandor
Marai, en cuanto a que terminas siendo preso de tu propia fidelidad, que tiene
más que ver con las creencias, el poder y los intereses que con el amor. Ante la infidelidad, la venganza de Hera iba dirigida hacia la mujer, no importaba si a ésta la habían engañado, violado o seducido, y hacia los hijos que tuvieran con Zeus. Y es que el arquetipo de Hera predispone a las mujeres a desplazar la culpa o responsabilidad de su pareja sobre los demás y a reaccionar ante la pérdida y el dolo con rabia y venganza ante el otro, es decir la amante; Hera culpa a las mujeres como si su pareja fuera una víctima de las mujeres que lo seducen. Hera se resiste hasta el final a pedir el divorcio. Si su marido la quiere dejar por otra, se resiste y lo más probable es que siga considerándose casada y continúen sufriendo ella y los demás.
Podemos ser fieles
como Hera, y tolerar situaciones para otros inaceptables como el irrespeto, en
cuyo caso es probable que no nos amemos a nosotros mismos y por ende no podamos
amar a nuestra pareja ni ser amado por ella.
En
realidad, aun cuando la persona fiel pueda estar comprometida en el amor, lo
está de manera superficial...
Si Hera se ha
apoderado de nosotros y consideramos que mantener nuestra posición es lo
"correcto”, podemos ser muy fieles, y no necesariamente amar a nuestra
pareja...
¿Y qué hay de Zeus?
El hombre o la
mujer dominadas por el arquetipo de Zeus sentirá la necesidad de establecer su
reino y buscará una casa y una familia con ese propósito. Es un conquistador o conquistadora y se
permite ciertos privilegios. Suele creerse superior a los demás.
Es independiente,
tiene instinto de superioridad muy desarrollado y es gobernante tanto de su
vida como de la de los demás. Es
dominante y difícilmente cederá ante alguien.
Puede ser hiriente en su manera de tratar a los demás, no mide las
consecuencias de sus actos y será difícil que pida perdón o reconozca su
equivocación. Como esposo impone sus
decisiones y buscará una mujer sumisa que las acepte y le haga ver sus errores
y buscará placer de puerta en puerta.
Por eso, solemos
ver en las relaciones de pareja en la que se presentan situaciones de
infidelidad, que lo que hay es una dinámica de dominante y sumiso, que puede
ser uno de los factores que los mantiene unidos.
La Rueda de la Discordia: Afrodita
Hasta ahora sólo hemos hablado de las dos
partes de la pareja, pero no podemos dejar de lado, la tercera parte, que la o
el amante, representado por el arquetipo de Afrodita o Venus.
Afrodita-Venus,
rige el disfrute del amor, la belleza, la sexualidad y sensualidad en la mujer. Es la figura de
"la amante" en la que una mujer se transforma, se enamora, se siente atractiva
y sensual. Cuando Afrodita
está presente como el arquetipo principal en la personalidad de una mujer, esta
se enamora con frecuencia y facilidad.Y cuando esto pasa,
ve bajo la "luz dorada" de Afrodita y se siente arrastrado hacia la
belleza del otro. Hay una magia que flota en el aire. Los enamorados se sienten
dioses y diosas.
A través de ella
fluye la atracción, la unión, la fertilización y el nacimiento de una nueva
vida, es un proceso de creación. Afrodita inspira y
aporta gran creatividad. Tiene tanto el aspecto creativo, como el romántico. Si
ambos están presentes en la misma mujer, se compromete en relaciones intensas,
dejándose absorber.
Este tipo de mujer sigue a cualquier persona o cosa que le
fascine. En su matrimonio
fomenta la sexualidad y la pasión, sin embargo a menudo es difícil para una
mujer Afrodita conseguir un matrimonio monógamo duradero pues la emoción no
siempre se mantiene.
Y en cuanto a sus
conflictos, son todos aquellos que se derivan de las relaciones amorosas, pues Afrodita
se arriesgará a entrar en cualquier relación que la enamore, con resultados muy
variados.
Algo que he observado en mi consulta es que
en ocasiones, la mujer Afrodita, puede sufrir una transformación, y a medida
que la relación con su amante se va afianzando,y querer el hogar estable, el
rol de esposa… es decir que comienza a aparecer Hera, y con ella el deseo del
matrimonio. Y en estos casos, Hera se
apodera de ella a larga, siendo cada vez más celosa, con el agravante de que ya
conoce la dinámica de la infidelidad desde el interior.
Y es que lo que subyace en el fondo de las
relaciones de tres, además de lo que hemos venido conversando, es que el
acuerdo al que originalmente se llegó, ha sido violado y ya no parece
vigente. Y esto aplica para todas las
partes… Y volvemos al tema del principio, de asumir que SOMOS PAREJA, de manera
consciente, entrar en la relación de pareja, conscientes de lo que estamos
asumiendo como compromiso, y en caso de que veamos que el acuerdo ya no está
vigente, tener la madurez de conversar y ya sea actualizarlo entre ambas partes
o tomar la decisión de disolverlo. El
tema de que es considerado una infidelidad también está relacionado con estos
acuerdos. Si ambos están de acuerdo en
que es considerado infidelidad un beso a una persona de otro sexo o un simple
pensamiento sobre alguien más, o si sólo se considerará infidelidad cuando ha
habido sexo.. Lo más importante es que ambas partes estén de acuerdo, porque
esto varía de persona a persona y por supuesto de pareja en pareja.
Estos
temas no suelen hablarse antes de embarcarnos en una relación de pareja con
alguien. Lo damos como tema visto, queda
como algo tácito, explícito y en la mayoría de los casos, ambos miembros de la
pareja suponen que van a mantener un vínculo de exclusividad sexual y
afectivo. Y cuando alguna de las partes o ambas lo incumplen, surge la
desconfianza y la relación se debilita.
La confianza de las personas es la que más
sale perjudicada después de que una infidelidad es descubierta, la persona
engañada tendrá dificultades en volver a creer, en confiar nuevamente cuando
no se cumplió con lo que tenían pactado o convenido.
Por lo que hemos venido
conversando, hay una diferencia entre ser pareja y tener pareja… Cuando somos pareja
ambos somos quienes somos y nos conectamos desde la libertad de ser cada uno y
desde el amor y cuando tenemos pareja esperamos que el otro sea lo que yo
quiero que sea y nos conectamos desde el deber ser y el poder…
Cuando lo que nos
mantiene fieles en una relación es el PODER no hay amor… y por lo tanto terminamos siendo
presos de nuestra propia fidelidad, que tiene más que ver con las creencias, el
poder y los intereses que con el amor.
Es
necesario ser consciente de nuestros acuerdos, y de ser necesario actualizarlos
de manera que podamos cumplirlos y revisar si estamos viviendo desde el amor o
desde cualquier otra emoción o interés que nos mantenga allí desde la
fidelidad…
Es tu decisión: Vivir según los
dictados que establecen lo que es correcto y qué no, entre la fidelidad y la
infidelidad en permanente lucha, que termina dejando a un lado el amor, o vivir conforme a los dictados de tu corazón,
volando en completa libertad…
"...Arriésgalo todo por amor,si verdaderamente estás vivocomo un ser humano de verdad"
(Rumi)
Escucha tu propia voz, que es la
única que te puede guiar en la creación de tu camino de vida en pareja.
Y me despido con un pensamiento de Osho:
“Así
concibo yo la nueva humanidad. Las personas amarán y no permitirán que se les
ordene amar. Confiarán, por sí mismas, no según las escrituras ni las
estructuras sociales…”
El programa de hoy se titula "DIÁLOGO Y ACUERDO EN PAREJA" y estaremos conversando en el que conversaremos sobre cómo dialogar y llegar a
acuerdos con nuestra pareja.
Esta semana es muy especial para mí. Mañana (13 de marzo, 2015) se cumplen dos años de la partida de
nuestra querida maestra Elaine De Beauport para unirse con la Luz… Y hoy este
programa será una honra a su amor, su esperanza y su sabiduría para celebrar la
Vida.
Y es que para mí Elaine siempre será mi conexión con la
esperanza, el amor y la conciencia de que todos somos Uno en Energía…
Así que hoy nos acompañan tres invitadas:
Elaine, desde la Luz.. y aquí en cabina, mi maestra la Lic. Aura Sofía Díaz y
la Lic. Nora Ovelar.
Muchas gracias Aura Sofía y
Nora por acompañarnos el día de hoy aquí en cabina. Bienvenidas a Parejeando Ando y a Radio
Comunidad. Me siento honrada de compartir con ustedes el tema de nuestro
programa de hoy “DIÁLOGO Y ACUERDO EN
PAREJA”.
Aura
Sofía es Psicóloga, Terapeuta
familiar formada por Virginia Satir, Magister en Desarrollo Organizacional y
Doctorado en Desarrollo Humano de la Universidad Fielding de California. Co-Fundadora con Elaine de Beauport del
Instituto Mead de Venezuela, Co-autora del Libro “Three Faces of the Mind” y
traductora de la versión en español. Facilitadora organizacional desde hace
veinticinco años y Vicepresidente del
Instituto Mead de Venezuela.
Forma los facilitadores de los seminarios
Facultándome, La Mente y la Paz, Comunicación, Acción Consciente, la Fuerza
Vital, las Inteligencias Emocionales y el Diálogo en los tres Niveles de
emoción, palabra y acción y Desarrollo Humano en el Hogar
Facilita talleres sobre el Cerebro Triuno y
el Sistema de Inteligencias Múltiples para la “Cátedra Convivencia, Cognición y
Conciencia, Elaine de Beauport” de la UCV y para empresas, profesores, padres
de familia, y personas del área de orientación, terapia y salud. Facilita el Programa
“Empatia para Convivir”.
Es ponente en eventos nacionales e
internacionales.
Nora Ovelar es Educadora, graduada en la UCV, Doctorado en Francia.
Formación en Coaching
con Rafael Echeverría y Humberto Maturana. Profesora de Teorías Pedagógicas en la UCV. Directora de la Escuela de
Educación UCV (2008-2011). Investigadora en la línea de Educación y Ciudadanía. Actualmente miembro del Comité Académico del
Instituto Mead.
Desde 1991 se ha formado en los talleres y cursos dictados por la Dra.
Elaine de Beauport y Dra. Aura Sofía
Díaz (Instituto MEAD de Venezuela). Facilitadora certificada del Instituto MEAD
de Venezuela en el Seminario La Mente y la Paz,
taller Diálogo, Negociación y Acuerdos, curso en Inteligencias emocionales y del programa
Empatía para Convivir. Fundadora de la Cátedra libre
UCV “Convivencia, Cognición y Conciencia Elaine de Beauport".
Quisiera comenzar el programa con un cita de Elaine y de Aura Sofía Díaz:
“Cada
célula es energía capaz de generar crecimiento y destrucción. Cada átomo es
nuclear, y desprende distintas vibraciones que estamos apenas comenzando a
aprender a manejar. Por lo tanto las diferencias, los desacuerdos y los
conflictos son normales. Lo que no es normal ni sano es destruir la vida como
una forma de resolver conflictos.”
La base de este modelo de diálogo del Instituto Mead tiene que ver con el hecho de que todos somos energía y que por ende el conflicto lo llevamos en cada célula.
Leonor tú dices que no es justo que destruyamos la vida pero en realidad no es justo tampoco relaciones porque si tú eres energía y es natural estar en conflicto, ¿porqué no usamos el ganar ganar? Naturalmente tú puedes pensar: "yo le voy a ganar"... y tú crees que la otra persona va a quedar contenta o no se va defender? Por eso no podemos arrinconar a la otra persona... Ahora imagínate cuándo el que arrinconas es a tu pareja...
Y lo más triste de todo esto es que en este momento lo que más vemos son problemas de violencia en pareja, violencia física y ahí es donde realmente vemos que se nos está olvidando cuál es la esencia, mi propia esencia.
Hay demasiada frustración en los seres humanos. Y en la mujer pareciera que hubiera más frustración en la mujer que en el hombre. La mujer creo que es está sintiendo más acorralada y tiende a sacudirse. Y como no puede sacudirse afuera, con el jefe, pues entonces se sacude dentro de las cuatro paredes de la casa, con la pareja.
Yo creo Aura, que está sucediendo algo, que ya ha surgido en varios programas, y es que ya desde hace varios años las mujeres estamos saliendo al ruedo laboral y eso nos ha dado una cierta seguridad, y pareciera que hay una diferencia entre la seguridad de la mujer en el ámbito laboral y la mujer en la casa, que es complaciente con el marido, con miedo a poner en jaque la relación con el marido y quedarse sola con los hijos... Y a veces no sabes quién eres: si la segura o la complaciente que le tiene miedo a quedarse sola.
Yo creo Leonor que en esa mujer que sale a la calle hay muchas frustraciones
que se van acumulando, un poco como decía Jung, en el calderón hirviente que es el mundo emocional. Y en ese calderón tú vas poniendo las frustraciones del día a día también en el ambiente laboral, del país, de las amistades y la mujer va cocinando ese sancocho en su olla del mundo emocional y cuando llega a la casa se le derrama... Si no se le baja un poquito la candela al calderón hirviente que cargamos ahora en algún lado tiene que derramarse ese hervor y ocurre en la casa y como tratas de no hacerlo con los hijos, lo hace con la pareja... y como la mujer viene empoderada de ser una persona con un peso específico suficiente en su mundo laboral, cree que puede proceder a comportarse de la misma manera con la pareja, que además viene de tener un calderón igual de hirviente que el de la mujer.
Es que además de la situación política, en este momento, estamos viviendo una situación económica en la que ambos sienten que no son capaces de proveer para su familia. Se matan trabajando y en el primer día ya no tienen nada y eso está creando un ambiente cada vez más fuerte a nivel de pareja.
No podemos negar cuál es la situación actual. Hay tres cosas que veo todos los días en mi consulta de pareja:
La dificultad para identificar y expresar lo que sienten.
La dificultad cada vez más notoria para dialogar y llegar a un acuerdo entre ambos. Lo que suele suceder, es que se "comunican" desde los gritos, los insultos y los golpes...
Y todo esto en un contexto de un país con las siguientes característcas:
Un país aún polarizado,
Sufriendo por la incertidumbre de lo que va a pasar no sólo por el futuro lejano sino en la inmediatez del día, sufriendo por el miedo por la inseguridad. Madres y padres que salen en la mañana con el miedo de si llegarán o no seguros a su trabajo y de nuevo de vuelta a casa. Ambos miembros de la pareja comparten su angustia escribiéndose mensajes para saber si llegaron con bien a su destino.
Además está la lucha por la escasez de bienes de primera necesidad
La lucha por poder producir el dinero que necesitamos para poder pasar el mes.
Algunos con la incertidumbre de si se quedan o se arriesgan a probar suerte en otro país.
Y a veces en una pareja, ambos miembros de la pareja tiene posiciones distintas frente a estas situaciones y no tienen la más remota idea de qué hacer con sus diferencias.
¿Cuando hay situaciones de violencia, cómo pueden los miembros de la pareja identificar qué es lo que están sintiendo, expresarlo y entonces poder conversar, en lugar de ofenderse, insultarse e incluso golpearse?
A veces sabemos sentir, identificar los sentimientos, más no sabemos expresarlos porque generalmente los expresamos "cayendo" sobre el otro, culpando al otro de lo que yo estoy sintiendo, y resulta que hasta que no nos demos cuenta de que lo que yo pienso es mi responsabilidad, y lo que yo siento es mi responsabilidad no podremos expresarnos.
Tú puedes hacer una acción que me hace a mí sentirme de determinada manera, pero la intensidad del sentimiento está en mí, yo soy la dueña o la "culpable" de la intensidad de mi sentimiento. Es decir que no depende del otro.
Por eso cuando le dices a tu pareja "Me hiciste poner furios@" en realidad no es así. Resulta que tu pareja hizo una acción que en ti sirvió de gatillo para despertar el caldero hirviente del que hablamos antes. Mientras más lleno tengas el caldero, más se te va a derramar la sopa en el momento que te pongas brav@. Y eso no es culpa de la acción del otro.
Las acciones despiertan diferentes emociones, dependiendo de las experiencias vividas, y de la memoria que tiene cada uno de ese sentimiento, y de esa acción.
Si yo por ejemplo tengo en mi memoria que a mí me gritaban en mi casa, y en mi experiencia me pongo furiosa cada vez que me grita mi marido, mi esposo no está siendo el que me hace sacar esa rabia, sino ese recuerdo viejo que tengo de la impotencia que sentía por un padre o una madre gritándome, que ahora si puedo lo saco con mi marido, pero me lo trago el doble de lo que él está haciendo.
Lo que hay en el fondo es un niño o una niña herid@... queriendo algo.
Por eso, sólo si te das cuenta de lo que tú quieres, puedes empezar a expresarte de otra manera. Por eso si logras pensar, cuando te pones furios@, qué es lo que quieres, por ejemplo, que quieres que te respete, se lo puedes pedir más tarde. Cuando te das cuenta que lo que tienes es hambre de respeto, tienes que empezar por respetarte a ti mism@ poco a poco para ir nutriendo esa falla de respeto que tengo, ir llenándote de respeto para poder reaccionar menos violentamente la próxima vez que sienta que alguien me irrespeta.
Y empezar a identificar aquellas sensaciones que se dan en mí, incluso corporalmente, que me indican que yo me estoy irrespetando.
¿Nora quieres complementar algo?
A mí me ha servido mucho preguntarme por una parte:
¿Cuáles acciones puedo hacer yo para sentirme respetada? y
¿Cuáles acciones le puedo pedir al otro para sentirme respetada?...
Porque cada uno de nosotros tiene una concepción distinta del respeto y por ello es necesario hacerle saber al otro qué es lo que quiero.
Tú decías Aura que una de las cosas más importantes en este tema es que primero necesitas respetarte tú... y una de las cosas que veo en terapia es que cuando le preguntas a la persona, cuando se queja de que no la respetan, "¿Tú te respetas a ti mism@?" ... hay un desmoronamiento del cuerpo porque se da cuenta de que está total y absolutamente olvidada, abandonada, es decir, ni respeto ni nada, es un ser invisible para sí mism@.
Tú notas por ejemplo cuán invisibles somos cuando le preguntas:"¿Qué quieres?" "¿Qué es lo que estás queriendo?" y es difícil saber que es lo que estoy queriendo. ¿Qué es lo que tú deseas? ¿Qué es lo que te hace falta? Muy difícil saber y si no sabes lo que quieres, cómo te puedes respetar si no sabes lo que quieres y si no te puedes ver.
Por eso el punto de partida es empezar a vernos a nosotros mismos, respetarnos a nosotros mismos, para poder entonces salir hacia el otro.
Quizá una de las formas de expresión más comunes en pareja es el reclamo, la acusación y la crítica. ¿Cómo se puede hacer para sobrepasar el reclamo y llegar a expresar la emoción y pedir? Algo práctico
Lo primero es empezar a hablar desde el yo. Cuando empiezas hablando desde el tú, como por ejemplo "Mira tú".... o "Tú eres XXXX"... o "Tú me dijiste xxxx" estoy hablando desde el reclamo...
Mientras que cuando hablo comenzando desde el yo, desde mi sentir, como por ejemplo cuando digo: "Yo quisiera que hoy me dijeras algo bonito", o "Yo quiero oírte"... Yo quisiera sentirme querida hoy por ti... Lo que se produce es un reconocimiento del yo y el otro no se siente reclamado.
El yo hace que inmediatamente centre mi conciencia en mí mismo, según nos dice Nora.. Y de nuevo volvemos al tema de qué es lo que quiero yo. ¿Qué quiero en mi relación? ¿Qué quiero yo en mi vida? Estoy poniendo el foco en mí mismo y es más saludable. Y esta es otra forma de empezar a compartir las necesidades y los quereres y empezar a asumir las responsabilidades de cada uno en cada situación, y esto lo podemos enlazar con lo que decíamos al principio: esta emoción es mía. No es: "Tú que me hiciste poner brav@" sino "Yo me siento brav@" y eso es mío.
Y en esto que venimos conversando surge el tema de "escucharme" porque para yo saber lo que siento, para saber lo que quiero, necesito escucharme a mí misma y después escuchar al otro.
¿Cómo podemos hacer para aprender a escucharme y escuchar al otro?
Yo creo que una de las cosas es que hay que aclararle al ser humano son ciertas y determinadas palabras que son importantísimas para empezar a escuchar diferente:
"Yo Pienso"
"Yo Quiero o Quisiera"
"Yo Necesito"
Son tres palabras que salen desde los tres niveles del cerebro, que son vitales. Yo Pienso es una cosa lógica, fría que podemos dialogar, Yo siento le da un poquito más de calor a la situación, si es que va a venir una discusión y Yo Necesito habla del cerebro básico de la necesidad del comportamiento y entonces debes empezar a oír mejor esas palabras, porque cuando hablo desde mi necesidad -"Yo necesito que tú me oigas"- no es igual que cuando digo "Yo quiero que tú me oigas" o cuando digo "Yo pienso que debes oírme" es diferente a decir "Yo siento que tú no me oyes". Hay esos tres niveles del cerebro que son importantísimos en el diálogo y en la negociación.
Es decir que cuando escuchas a tu pareja que te dice: "Yo necesito que me escuches", la situación está grave. Lo ideal entonces es que comiences a escuchar desde los niveles más bajos de necesidad porque cuando llegas al nivel de "Yo necesito que me oigas", estás ya en un nivel de necesidad de sobrevivencia.
En la frustración y en la rabia tú no hablas de necesidad sino que generalmente culpas al otro. Cuando "Me sacas la piedra" estoy en el nivel de frustración. Lo que no he llegado a entender y a comprender es que la piedra la tengo yo ya. Entonces depende de si lo que tengo es un terroncito, o arenilla o una gran roca. Yo las tengo ya y las acciones de mi pareja me las sacan. Tengo entonces que tener cuidado de no dejarlas salir sobre mi pareja. Ahí es donde vienen los encuentros.
Yo tengo que entrar en mí a ver qué es lo que yo necesito, o qué es lo que yo quiero y qué es lo que yo pienso que debo hablar contigo. Además, si yo pienso que "yo debo hablar" es muy diferente a si "yo siento que yo quiero hablar". Por eso es que no sólo hay que oírse sino escucharse verdaderamente para saber si vienes desde la necesidad, desde el reclamo, desde el afecto, desde el dolor... saber desde dónde vienes a mí.
Cuando las parejas están conversando o discutiendo, llega un punto en que es necesario encontrar alternativas.
¿Cómo nos podemos abrir a buscar alternativas?
Apreciar la Relación: Es necesario conectarse con el aprecio por la relación. Eso me pone en una posición de: "yo quiero esta relación, aunque en este momento me esté sacando la piedra -qué es mía. Es vital darme cuenta de cual es mi posición para continuar con la relación, porque si no lo que estás buscando otra cosa: cierre de la relación. Si yo quiero continuar con la relación tengo que conectarme con el aprecio por la relación, porque de lo contrario habrá un clima enrarecido con respecto al diálogo.
Y otro punto que es vital es "Bajarse del Caballo", bajarse del orgullo, de las posiciones preestablecidas. Es estar dispuesto a: Déjame oírlo desde otro punto de vista. Si yo solamente quiero ganar yo y no me importa si el otro gana o no gana, eso va a crear una resentimiento. Si el otro no sintió que ganó nada, se crea un resentimiento y a la larga vuelves al conflicto, con mayor intensidad porque ya hay un resentimiento y voy a evitar dialogar porque me vas a ganar, me vas a "fregar", voy a salir perdiendo.
Herramientas para llevar los acuerdos a la acción?
Nosotros los venezolanos somos muy creativos y tenemos dificultad para concretar. Lo primero que tenemos que hacer es irnos al hemisferio izquierdo de lo concreto porque en Venezuela tenemos mucho hemisferio derecho abierto que ve alternativas, alternativas y no concreto. Somos muy amigos de "Blanca Nieves", que es la generalidad de lo que hablamos, y se nos olvida que Blanca Nieves tiene 7 enanos.
Esos 7 enanos son:
Son siete enanos que Blanca Nieves, o la manera de pensar general, tiene para ir a la especificidad de "quién va a hacer qué", y "cuándo nos volvemos a ver" para ver "cuánto de lo que hemos hablado vas a llevar a la acción". Una vez que concretas los 7 enanos de Blanca Nieves pones una fecha para volvernos a reunir -mañana en la tarde con un té, o el sábado en la noche con un café- para ver cuánto de lo que decidimos, concretamente, hemos llevado a la acción. Y si tú dentro de seis días, o el tiempo que hayamos acordado que nos volvemos a ver, no has llevado nada a la acción, quiere decir que lo que concretamos no te sirvió. Entonces vamos a poner otras cosas concretas para ver quién hace qué, cómo,cuándo, donde, porqué y para qué.
Tenemos que empezar a practicar el hemisferio izquierdo de lo concreto, no de la generalidad. Es decir que vamos a hacer una distribución de roles y establecer para cuándo lo vas a hacer, dónde y para cuándo lo vas a tener listo. Es necesario establecer los límites de tiempo para la entrega de común acuerdo y al terminar el plazo nos vemos e nuevo, a una hora determinada de antemano, para chequear cuál es la situación. Es necesario respetar los acuerdos y el primer acuerdo es el día y la hora de la próxima reunión. De esta manera podemos llegar a un acuerdo y a unas acciones específicas que me permitan ver si he cumplido o no con lo acordado. Y ver que si no hemos hecho nada no hemos avanzado y estamos dándole vueltas a lo mismo. Y caemos entonces de nuevo en el tema de la responsabilidad : si no le doy acción al acuerdo y no avanzo, es mi responsabilidad y si llevo a la acción lo acordado y avanzo, también es mi responsabilidad y con ello se va generando una base de confianza en que se van cumpliendo los acuerdos, y eso es una enseñanza a nivel personal y a nivel de pareja y familia.
Con esta energía positiva del logro de los acuerdos mediante la acción me despido por hoy.
Si desean contactar a AURA SOFÍA DÍAZ,
éstas son sus coordenadas:
Nuestro programa de hoy se titula “AHORA QUE SOY VIUD@”, en el que conversaremos sobre el proceso de
duelo cuando muere la pareja y algunas maneras de ir superándolo.
Hoy nos acompaña aquí en cabina, mi amiga y
colega la Lic. Magaly Pérez. Magaly es
Antropóloga. Psicoterapeuta Corporal y Gestalt con 20 años de experiencia en
consulta privada y trabajo en grupos de crecimiento personal.
Muchas gracias Magaly por
acompañarnos el día de hoy. Bienvenida a Parejeando Ando y a Radio Comunidad. Me siento contenta y honrada de compartir
contigo el tema de nuestro programa de hoy “AHORA QUE SOY VIUD@”.
Me siento honrada de compartir este tema contigo Magaly. Sé que el duelo es uno de los temas que has venido trabajando como terapeuta.
El duelo es un tema difícil porque a ninguno de nosotros nos gusta el dolor y resulta que es parte de la vida y cuando llega, llega a la puerta de la casa, directo, envuelto de una manera que no nos gusta y tiene con mi nombre y apellido. Y no nos queda otra que recibirlo.
Yo quería, antes de que comencemos, decir que un duelo es difícil que se supere, es más bien una recuperación. El duelo tiene una cualidad, que es que cuando recordamos a esa persona se mueve una serie de emociones, no igual que al principio, pero siempre estará allí, ya que es una herida y deja una cicatriz, y cuando tocamos la cicatriz aparece la historia. Mientras no te toques la cicatriz no pasa nada.
De hecho antes de empezar el programa estábamos hablando de situaciones de duelo que hemos vivido y yo le comentaba a Magaly que mientras estaba preparando el programa se me movió la cicatriz de un duelo y no quería preparar el programa y comencé a jugar con mi perra, tratando de hacerme la loca. Efectivamente se movió la cicatriz y salió el tema, que aunque ya me siento recuperada, salió porque sigue estando ahí.
Esta misma sensación que hemos descrito para el duelo en general se aplica para todo tipo de duelo: por la pareja, por un hijo, por el padre, por la madre, por un amigo, por una mascota.
El duelo es esa sensación subjetiva, lacerante. Cuando hablamos de duelo, nos referimos a una sensación en partes específicas del cuerpo. Cuando hablamos de duelo nos tocamos entre el pecho y el abdomen. Cuando nos referimos a un duelo no decimos que nos duele el dedo gordo del pie. Tú te tocas el pecho, porque es un dolor en el alma. Te tocas el corazón, pero no es sólo el corazón físico sino el alma, porque ahí confluyen todas nuestras partes: confluye nuestro cuerpo físico, nuestro cuerpo emocional, nuestro cuerpo espiritual, nuestra mente... Todo se conjuga allí y la sensación es lacerante, como de herida abierta... Por eso, en la mayoría de las descripciones que hacemos cuando un ser querido se va, decimos que "se nos partió el corazón". Magaly, quiero aprovechar lo que estás diciendo para entrar en imágenes concretas de esta sensación tan fuerte que produce la muerte de la pareja. Estaba buscando poesía y encontré este poema de Pablo Neruda, que se llama el Tango del Viudo, y voy a compartir un fragmento con ustedes:
“…¡qué noche tan
grande, qué tierra tan sola!
He llegado otra vez a los dormitorios solitarios,
a almorzar en los restaurantes comida fría, y otra vez
tiro al suelo los pantalones y las camisas,
no hay perchas en mi habitación, ni retratos de nadie en las paredes.
Cuánta sombra de la que hay en mi alma daría por recobrarte,
y qué amenazadores me parecen los nombres de los meses,
y la palabra invierno qué sonido de tambor lúgubre tiene.”
Un día estás casad@ y al día siguiente tu pareja ya se fue, no está ahí, contigo. Estas sol@ y tu vida ya no tiene sentido y necesitas seguir adelante, sin pareja, viud@, de duelo. Este es un dolor indescriptible a intransferible. No se lo puedes dar a nadie.
Cuando estás en duelo, los demás, con su mejor intención, te dan consejos y te dicen cosas comos éstas: "Tranquil@" , "Esto va a pasar" "No va a ser tan duro como tú crees", "De esto vas a salir fortalecid@" , "Tú eres fuerte". se refuerza mucha una parte que tiene que ver con una ilusión social que considera que le hemos ganado al dolor. Que le hayamos ganado al dolor significa que hay pastillas contra el dolor, del tipo que sea. Podemos también distraernos buscando el ruido, o también distraernos buscando una adicción, que puede ir desde un medicamento hasta cualquier otra adicción, todo con tal de no querer abrir el paquete. Magaly este tema que estamos hablando no sólo es importante para el que está viviendo el duelo, sino para las personas que están en su entorno, porque la evasión no es sólo del que perdió la pareja, sino de todas las personas que están a su alrededor y lo están viendo en dolor y no saben qué hacer y es cuando vienen los intentos de yo tratar de consolarte, yo tratar de que te rías, de que te sientas bien y la verdad es que no puedes "brincarte la alcabala". Ahí podríamos decir Leonor que hay un punto que tiene que ver con el propio proceso.
El Duelo es un Proceso
Lo que ha sido estudiado por diferentes autores que se han dedicado a trabajar el tema es que el duelo es un proceso y como tal tiene unas fases que no son mecánicas y no están perfectamente estructuradas y en orden. No es que me digo "ahorita estoy en negación" o estoy viviendo la etapa de la rabia o en tristeza o en la etapa de aceptación. No es así. Eso va a depender mucho del vínculo que teníamos con esa persona o con la forma en que la persona se fue. Lo que sí es común es que ese primer momento, es un shock muy fuerte y entramos en negación. Eso es normal para todos y no es que puedo decir: "no no no eso no me está pasando a mí".
Yo he escuchado, y también he vivido, gente que dice y se forma la imagen mental de que la persona se fue de viaje. Esa es una ilusión. Es una manera de ir retrasando y evadir lo que está sucediendo y aceptar que en realidad la persona se murió.
Un Doble Duelo: La Pareja y el/la Amig@
Magaly tú te referías a que las características del proceso de duelo van a depender del tipo de relación de pareja que tuvieran. Yo me imagino que no es igual si yo me llevaba bien y amaba a mi pareja que si tenía una relación no armoniosa y ya no la querías, ya que hay muchas razones por las cuales te puedes mantener con una persona. Efectivamente, con el añadido, Leonor, de que esa persona a la que amaba y era mi pareja, en algún momento también fue mi amigo, por lo que vivimos un doble duelo: por la pareja y por el amigo. Es como enterrar a dos personas. Y muchas veces, a medida que pasan los días te vas dando cuenta de que perdiste a una persona con la cual tenías una comunicación en la que no necesitabas ni siquiera hablar, se entendían con sólo mirarse y eso no sólo es irrecuperable sino que son pocas las personas con las cuales tienes ese tipo de comunicación. No en todas las relaciones de pareja se da esta complicidad, porque puede ser una relación más pasional. En la pérdida de la pareja, a veces también se va un amigo porque también hubo una relación de amistad. Y cuesta mucho entender lo que está sucediendo. A veces hay que gente que me dice que no entienden porqué les está costando tanto, hasta que se dan cuenta que lo que pasa es que tienen que despedir también al amigo.
¿Qué Pasa Cuando la Relación No ha Sido Armoniosa?
Supongo Magaly que pueden surgir sentimientos muy fuertes como la culpa o la rabia o el resentimiento. ¿Además de todo el dolor por la pérdida tienes que manejar todas estas emociones adicionales? Todas forman parte del mismo proceso de duelo. El proceso del duelo hay que verlo en el contexto: en la historia de la pareja, en el vínculo. Si la relación fue armoniosa, la rabia va a estar atenuada. En ese caso la sensación de rabia va a aparecer en preguntas tales como "¿porqué pasó esto en este momento?" o "yo pude haber hecho algo" o "porqué a mí"... Si hay algo pendiente con la persona que se va, se hace mucho mayor el proceso de rabia porque quedaron cosas pendientes por decir. La rabia será en parte conmigo y también por el otro que murió. Y ahí debemos invitar a la compasión, porque probablemente esa persona que era en ese momento ya no es la mía que soy hoy que estoy revisándome y dándome cuenta de que hubo cosas que hice que no eran saludables. El momento de conciencia que tenía en ese momento no me permitía hacerlo diferente.
¿El Duelo por la Muerte Pareja es el más Estresante de la Vida?
Primero va la muerte por la pareja, luego la muerte por los padres y por los hijos. El nivel de estrés tiene que ver con el vínculo. El vínculo con tus padres cuando eres adulto tiende a ser menor y tiendes a separarte si tienes una relación de pareja, y se modifica muchísimo tu espacio, tu entorno porque tu relación de pareja llega a formar parte importante de tu vida porque estás ya construyendo familia Como el vínculo es mucho más fuerte porque nos relacionamos desde lo afectivo, nos relacionamos desde lo financiero, nos relacionamos desde lo sexual, nos relacionamos desde la comunicación, es decir son muchos espacios de nuestro entorno como organismo en los que estamos relacionándonos con el mismo espacio del otro. Es un espacio tuyo y con el otro.
Por eso cuando se da la ruptura por la muerte de la pareja, la sensación en el cuerpo es que no solamente el dolor lo siente en el corazón como nos pasa con los padres o en la barriga con la sensación de vacío por la muerte del hijo. En el duelo por la pareja el dolor pasa por la sexualidad, pasa por la garganta por la comunicación y porque estábamos vinculados en muchos terrenos que eran comunes.
El Duelo en el Cuerpo
Ahora que te estoy escuchando Magaly estoy recordando un tema que tiene que ver con la conexión sexual y es que energéticamente la conexión sexual con una persona tarda 7 años en romperse por lo que aunque la persona ya no esté, la conexión permanece. Esto es muy interesante porque si estás atravesando por un duelo, la sexualidad también está atravesando el duelo. Lo más probable es que durante las primeras fases del duelo no haya capacidad física para relacionarse sexualmente con otro, porque el cuerpo no está preparado. Yo digo que un duelo es para el cuerpo como un tsunami. Es un devastamiento total. Quedas con tus reservas en cero, muy agotado. Tienes que utilizar todos tus recursos internos para poder afrontar la situación... Es decir Magaly, que en realidad el duelo es un tema de sobrevivencia. Por eso es que existe la expresión que se refiere al que supera el duelo como "el sobreviviente". La sensación corporal es de desgaste, quedas devastado... Hay un desgaste y una devastación. Todo queda muy conmovido, es una conmoción muy grande y se necesita un tiempo para recuperarse. Por eso normalmente, cuando estamos en esa primera fase del duelo es bastante seguro que nos dé una gripe muy fuerte, el gripón, porque todas nuestras defensas se vinieron al piso, y el cuerpo tiene la necesidad de descansar y de llorar. Me gustó mucho la
canción de Ricardo Montaner "Déjame Llorar", por que tenemos también un tema cultural con el tema de llorar, no tanto para lo femenino, como hicimos mención en nuestro primera programa sobre duelo, es decir que las mujeres, tenemos permiso para llorar, salvo algunas horas en las que estamos muy fuertes y nos lo permitimos porque nos hemos vuelto masculinas. Llorar es importantísimo porque es una forma de nuestro organismo, de nuestra psique y de nuestra emocionalidad y de nuestro cuerpo de atravesar este camino que no es nada fácil, y de aliviarse. Las lágrimas están puestas allí y nos las dio Dios para que drenáramos las tristezas. Magaly, y ahora que estamos hablando del tsunami que es el duelo, yo estoy aquí pensando en el grado de devastación que puede existir que tiene toda su vida viviendo con su pareja y la pareja muere. ¿Cómo puede una persona mayor manejar la viudez cuando ha vivido toda su vida con esa persona? ¿Influye en algo el tiempo que tienes con la persona, la edad, el género... ¿Hay alguna diferencia entre una viuda mayor y un viudo mayor? Depende del contexto Leonor. Si son personas que tienen hijos por ejemplo, cuentan con el apoyo de su familia. En este tipo de duelo en particular, la familia es un elemento importante, porque la familia es el primer espacio de contención. Si muere alguno de los padres ya mayores, ¿cómo hace el hijo para darle contención al que queda si él también está viviendo un duelo?
Hay que diferenciar, porque si tú eres hijo, estás haciendo el duelo de tu padre/madre y el duelo de mamá o papá es el viudo. Si esto cuesta es preferible a otra persona que apoye o también abrir el espacio de acompañamiento en tanto tú puedas. Yo siempre digo que hay que invitar a la compasión. La compasión es un elemento, un afecto un poco más allá del amor que me permite tener empatía con el otro y poder entender que ese duelo que está viviendo, ese vínculo es muy diferente al vínculo que yo tuve. Por ejemplo, mi vínculo con mi mamá o con mi papá es muy diferente al vínculo que mi mamá o mi papá tuvo con su pareja. Hay historias, hay memorias, hay recuerdos que son de ellos como pareja y yo tendré los recuerdos míos como familia, como hijo, como hija. Hay unos recuerdos y unas vivencias de pareja, de los cuales yo no formé parte. Tener esa conciencia te permite estar allí para acompañar y entender. La contención familiar es un apoyo importante. Si la muerte sucedió tenemos que esperar mínimo 6 semanas para poder trabajar algo. Escuchamos "Si la muerte pisa mi huerto", de Joan Manuel Serrat y nos conectamos con otra perspectiva del duelo, otra dimensión de la muerte: ¿qué va a ocurrir cuando muera, cuando yo no esté? ¿quién se va a poner mi pijama? ¿quién dormirá con mi mujer? ¿quién ocupará mi silla en la mesa? ¿quién se la va a susurrar al oído?
La verdad es que todo cambia. Alguien va a tomar tu lugar, si le dan el espacio. Y fíjense que estas preguntas como ¿Quién va a venir a mi entierro? ¿Quién va a estar allí? ¿Quién me va a ir a velar? ¿Quién me va a llorar? ¿Quién me va a llevar flores? El entierro es un momento clave, de cierre. De cierre, y a veces de apertura de nuevas cosas, porque ahí podemos descubrir personajes que de pronto estaban ocultos, fuera del panorama, que nadie conocía sino solamente la persona que murió. Esto aquí en Venezuela es común. ¿Cómo ves tu esta vivencia de la fantasía de lo que va a ocurrir después de mi muerte? La forma en que se lo plantea Joan Manuel Serrat está visto desde lo que me pasaría a mí pero cuando la persona muere, ni pendiente de todo ese rollo que deja en el entorno. El rollo que deja es todo ese mundo externo que queda después del ritual del entierro. Ese es un momento en el proceso de duelo, que tiene que ver con el ritual : todo lo que significa los preparativos... Muchas veces allí la negación como elemento importante, nos permite poder hacer las diligencias necesarias. Sí, la negación hace que yo me bloquee o que yo me anestesie para poder resolver cosas que debo resolver, que son cosas prácticas, operativas. A veces decimos que un funeral fue bueno porque la viuda estuvo tranquilita, pero a veces esta drogada o anestesiada.
El Duelo Complicado
Yo quería hacer mención a una una parte en el duelo que puede ser complicada, cuando ha habido una vida oculta, como por ejemplo el caso de la amante. Se presenta mucho conflicto en ese momento, ya fuera porque era un secreto a voces o porque en realidad nadie lo sabía. En ese no saber no solamente está la amante, sino que a veces es la amante con hijos. Esto puede ser un elemento que tienda a complicar un duelo. Para la amante porque no pudo participar, asumir el dolor para la esposa o esposo porque también hubo un tema de deslealtad y traición y esto se suma a toda la amalgama de emociones que se viven. Claro porque además del dolor por la partida de la persona con la que compartiste tu vida, está el tema de que "esta persona no es quien yo pensaba". ¿Qué pasó aquí ? ¿Cómo me pudieron engañar de esta manera? Esto forma parte de un elemento que hay que trabajar porque nos metemos en rabia resentimiento y el tema del perdón adquiere una dimensión mayor en estos casos. Esto es lo que nosotros llamamos un duelo complicado, el duelo de la amante o de la mujer que descubre que su pareja le había sido infiel, justo durante el proceso de duelo. Hasta ahora, en Venezuela el tema del duelo complicado por la amante, era muy común. Ahora el duelo complicado no es sólo por la amante sino que cada día es más común el duelo complicado por el amante. En la actualidad, los amantes se dan por ambos lados. Hay otros elementos que están dentro del marco del duelo que tienen que ver con lo que ocurre muchos después: Los aniversarios, los cumpleaños, la navidad, el año nuevo, que ya lo hablamos en el programa anterior. Hay un punto que también es muy importante: Las llamadas que hay que hacer, planes que quedaron pendientes, temas de banco, que nos devuelven a la realidad. Estas situaciones son complicadas, requieren que tenga los pies en la tierra porque nadie va a venir a resolverlo por mí.
Estamos hablando de todo lo que hay que hacer y nos queda conversar sobre la diferencia que puede haber entre el hombre viudo y la mujer viuda. Si uno de los dos ha sido el proveedor, el que queda tiene que aprender a asumir responsabilidades que antes no tenía como por ejemplo, pagar la casa, pagar la luz... ¿Cómo pueden enfrentar esta situación? Aunque ambos sea proveedores, cuando falta uno se genera un desequilibrio y es necesario aprender a enfrentar las situaciones de la vida cotidiana. Esta situación nos va a llevar a estar en una situación que es miedo, temor, pánico. ¿Y ahora qué? Como el duelo nos coloca en un espacio que tiene que ver con la debilidad y la fragilidad es importante aprender a reconocer que eso también forma parte de mi vida, asumir que soy un ser frágil, que necesito apoyo. Yo creo Magaly que estas son algunas de las claves relacionadas con el duelo:
Reconocer, que en este momento de duelo, lo que yo puedo hacer conmigo es ésto,
Darme cuenta de lo que siento,
Buscar contención y apoyo dentro de lo que yo siento que necesito y no dentro de lo que los demás sienten que me quieren dar.
Y con esto me despido por el día de hoy. Si desean contactar a Magaly Pérez lo pueden hacer por las siguientes coordenadas:
Cierro el programa de hoy con esta cita de la Dra. Joyce
Brothers, de su libro: Viudo
"Si algún día llegara
a existir otro buen hombre con el cual pudiera compartir mi vida, siempre
existirá ese rincón vacío en mi alma. Yo
sé lo que tenía y lo que perdí. Espero
no pasar el resto de mi vida sola. Pero
de ser así, no voy a sentir lástima de mí misma. La vida continúa, y ya estoy lista para
unirme al desfile de nuevo.”
Nos encontramos todos los jueves de 5 a 6pm (hora de Venezuela) por Radio Comunidad (www.radiocomunidad.com)
Audio Completo del Programa
Si deseas escuchar el audio completo de esta edición de Parejejando Ando, lo puedes hacer en el siguiente enlace: "AHORA QUE SOY VIUDO",